A medida que pasa la vida, uno se va acordando de ciertos lugares y ciertas situaciones según los sonidos en las que ellas se encontraban.Recuerdo los sonidos de mi infancia en las noches de campo donde los grillos eran los primeros protagonistas (ahora hay cada vez menos). También recuerdo las cigarras del verano, los pájaros en primavera, los perros que ladraban, los coches con escapes abiertos, los cohetes en las fiestas, las cumbias...
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