Nuestra amiga Patricia, oriunda de Buenos Aires que vivió en Manitoba, Calgary y ahora anda por Vancouver, contó en la lista “agatineau” los cuidados que hay que tener en esta época con los ositos.
Por Sherbrooke no hay muchos, una vez salió uno a pasear por el barrio de Mont Bellevue, pero fue un caso raro y otro tuvo un encuentro cercano con la suegra de un amigo en el parque nacional de Coaticook
Aquí pongo el relato de Patricia, nuestra corresponsal del oeste:
No se por aquellos pagos, pero aca hay que tomar ciertas precauciones para evitar que los osos se te mentan en el patio de tu casa.
Son demasiado confianzudos e inteligentes, la verdad tendríamos que encontrar una manera de vivir todos en perfecta armonía y que no los tengan que matar cada vez que se acercan.
Esta foto la sacaron a unas cuadras del depto en que vivo.
Es muy loco, porque estamos todos rodeados de bosques y ahi viven estas bestias, lo que hace un contraste enorme, ya que estan las avenidas , los edificios, pero haces unas cuadras y es todo muy salvaje.
Si, no es joda cruzartelos en esta epoca que vienen con la pancita vacia los muchachos.
Nosotros hasta ahora vimos dos, uno estábamos adentro del coche y el oso a la orilla de la highway y el otro estaba de la mano de enfrente en la transcanada entre BC y AB, pero en dos segundos cruzo y salimos todos corriendo. Para colmo, con la emocion de filmarlo, yo me deje las puertas del coche abiertas de par en par y mientras iba llegando me preguntaba si no habria otro adentro..
Otras entradas interesantes
- Mi amiga Patricia desde Calgary
- Un proyecto para todos
- Noticias locales
- La poste. El correo
- Nueva sección
3 Comentarios para“Se despertaron los osos”
Trackbacks/Pingbacks
- Guia para aprivechar las ventas de garage en Canada » Los Ziegler en Canada - [...] de construcción - Temporada de patos, gansos y todo animal que estaba en el sur y se vuelve - ...









je, si se te aparece un bicho de esos enfrente, no sabes que hacer, si correr o decirle “come aca, que es mas blandito”
jejej.
Por la historia que cuenta tu amiga vancuverita, yo me la imagino en Vancouver caminando lo mas pancha hasta que viene un oso y le pregunta que hora es.
Yo creo que en vez de contar ovejitas para dormirse, cuentan ositos.
Mira vos los ositos… y uno que los tiene como todos de peluche.